para decidirse a comprar una cámara digital no es
necesario ser un profesional. Sin embargo, con los nuevos avances y la
cantidad de modelos que hay en el mercado, cada vez es más importante
saber escoger entre una u otra cámara. Aquí apuntamos algunas pistas que
pueden ser de gran ayuda para adquirir el primer modelo.
Funcionamiento sencillo
Lo mejor al elegir el primer modelo de cámara digital
es optar por una que no sea excesivamente "moderna". Es decir,
no hay que caer en el error de creer que estamos adquiriendo un modelo
obsoleto por el hecho de que su funcionamiento sea lo más parecido
posible a una cámara tradicional.
Si es así, al principio facilitará mucho el uso, muchísimo
más que si queremos adquirir una cámara con la última tecnología y
numerosos servicios que nunca vamos a usar.
Una cámara que presente unos menús aptos para ser
entendidos sin esfuerzo intuitivos y fáciles en su nevegación nos ayudarán
a elegir la opción deseada sin necesidad de buscar auxilio en cada paso
nuevo que demos ante nuestra cámara.
Unos menús convenientemente repartidos por el monitor
LCD y con facilidad de acceso nos aseguran una iniciación sin traumas, y
sin duda si nuestra nueva cámara digital se acerca al funcionamiento
normal de nuestra antigua pero fiel cámara de carrete donde el arranque y
el enfoque se hacen de manera rápìda mejor que mejor.
En cuanto al monitor LCD es el mayor atractivo de una cámara
digital ya que gracias a el podremos ver las fotos y sus resultados
inmediatamente suelen venir indicadas sus medidas en pulgadas o en centímetros
siendo medidas muy generalizadas las que se encuentran entre el rango de
3,5 y 4,5 cm.
Botones de control
Del mismo modo que en otros aspectos de la tecnología,
el menú para navegar por la cámara digital ha de ser sencillo. Los
principales botones (disparo y reproducción) deben ser tan fáciles de
entender que ni tan siquiera se necesite tener que leer las instrucciones
para comenzar a captar imágenes, aunque no está de más que busques
aquellos dispositivos donde los botones de acceso rápido te permitan
cambiar determinados ajustes sin necesidad de desplazamientos por los
diferentes menús.
Unas sencillas funciones que nos permitan ampliar una
determinada zona o cambiar de tamaño la imagen incluso cambiarle el
formato nos facilitarán determinadas necesidades que aparecerán con toda
seguridad en cualquier momento.
Resolución
Como es lógico, cuanto más alta, mejor. Sin embargo,
lo mínimo aceptable para poder imprimir en papel con una medida de 15x20
cm es que la resolución sea de 2 mega-píxeles. Debemos recordar que la
estructura natural de una fotografía digital se basa en píxeles o
unidades mínimas de una imagen que al unirse y juntarse a modo de mosaico
ofrecen la imagen completa. Cuantos más píxeles tiene una cámara, mayor
es su capacidad para reproducir hasta los más pequeños detalles y
estructuras, pero la resolución = número de píxeles en una foto digital
no dice tanto de la calidad de la imagen como del tamaño que puede tener
la copia impresa en papel. Eso sí debemos recordar que a mayor resolución,
mayor será el archivo de imagen y menor el número de imágenes que podrá
almacenar la tarjeta de memoria elemento que deberemos tener muy en cuenta
si no queremos vernos desilusionados.
En resumen debemos entender que una resolución de 2 megapíxeles suele
ser perfectamente adecuada para una página web, para enviarla por mail o
sacar una copia en papel en el formato estándar de 10 x 15 cm. La
resolución puede ser algo mayor para los formatos de copia de mayor tamaño
o para realizar ampliaciones selectivas: en este caso será muy útil
disponer de una resolución de 3, 4 ó 5 megapíxeles, según las
necesidades individuales.
Conexión con el PC
Conectar la cámara a nuestro ordenador es el paso
siguiente paralelo a lo que sería ir a un estudio de revelado en la
fotografía de toda la vida. El famoso carrete convertido por el arte
digital en una tarjeta de memoria, una vez llena debemos descargarla en
nuestro ordenador, es decir volcaremos la información de nuestra cámara
a nuestro ordenador donde además podremos si es nuestro capricho realizar
retoques personalizados ayudandonos con programas de tratamientos de
imagenes.Existen dos métodos para realizar este trasbase de información:
La más generalizada es el famoso puerto USB,
fundamental. Las cámaras digitales archivan las instantáneas tomadas y
si se quieren descargar de manera rápida, lo mejor es disponer de conexión
USB.
La otra posibilidad es disponer de un lector especial de tarjetas que
una vez conectado, bastaría con insertar la tarjeta de memoria para tener
acceso directo a los datos de imagen tan fácilmente como se accede a un
CD y generalmente de forma mucho más rápida que a través de un cable.
Estos lectores pueden ser internos o externos y muchos de ellos disponen
de ranuras especiales para distintos tipos de tarjetas de memoria.
Baterías
En general existen tres diferentes posibilidades:
Pilas recargables: son pilas idénticas a las alcalinas pero
recargables también conocidas por "AA", "R6"o"UM3"
y existen diferentes potencias.
Solo Batería: existen baterías de Ni-MH o de Litio, estás últimas
duran más. Hay que asegurarse de que la cámara incluye el cargador de
batería y el alimentador ya que algunas cámaras no lo tienen incorporado
en su precio inicial.
Batería y pilas: Aunque normalmente utilizarás la batería, en
algunas ocasiones las cámaras pueden tener la opción de utilizar una
pila en un momento de apuro.
A la hora de pensar en el presupuesto que queremos
destinar a la cámara digital, se ha de contar con el añadido del
cargador de baterías. Lo mejor es tener un par de juegos de ellas
recargables, a no ser que el modelo de cámara elegido disponga de baterías
de litio, bastante más duraderas.
Almacenamiento
8 Megas de memoria es una medida bastante estandarizada en las cámaras
digitales del mercado actual con esta memoria se podrán realizar
aproximadamente 10 fotos en calidad muy buena y unas 30 en calidad normal.
Pero si necesitamos más, la tecnología nos ofrece otras posibilidades de
almacenamiento en tarjetas de memoria de las que existen diferentes
modelos de los que debemos comprobar su compatibilidad con nuestra cámara:
Compact Flash: Hasta la fecha las más generalizadas con
capacidad de un 1 gbyte y en dos modelos dependiendo de su grosor: Tipo I
y Tipo II.
Smart Media: Con una capacidad de hasta 128 mbytes son las más
delgadas de las existentes.
Memory Stick: Las tarjetas más avanzadas del entorno digital
con una capacidad máxima de 128 mbytes.
Multimedia card ( MMC): Las tarjetas que probablemente
sustituyan a las actualmente más estandarizadas compact flash, por su
menor tamaño, peso y consumo.
Secure Digital: La tarjeta más cara del mercado y con capacidad
máxima de 512 Mbytes.
Velocidad de reproducción
El tiempo entre disparo y disparo es un factor
importante. No es necesaria una velocidad fulminante, pero hay que tener
en cuenta un intervalo adecuado que facilite el posterior funcionamiento.
Dadas las enormes posibilidades de las cámaras
digitales actuales nos quedaría aún hablar de elementos indispensables
como los visores o lentes, las prestaciones del flash o del zoom optico
o digital, profundidades de color y posibilidades de grabación de vídeo
o sonido, pero tratándose de elegir una primera cámara digital estas
pistas ya enunciadas seguro que nos ayudan a tomar mejores decisiones.
Optize te recomienda este modelo:
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